Calas
¡Mira las calas, pero no de las que se beben!

Las calas son plantas muy curiosas. Con una forma sencilla e inconfundible incluso a distancia, es imposible no quedarse maravillado ante la belleza de esta flor. Su nombre científico es Zantedeschia aethiopica y también se la conoce popularmente como cala o lirio de agua. El nombre del género fue otorgado por el botánico alemán Kurt Sprengel en honor a su colega Giovanni Zantedeschi. Un bonito homenaje, ¿verdad? Por otro lado, el término aethiopica no se refiere exactamente a Etiopía, sino a varias regiones africanas que, durante los siglos XVIII y XIX, correspondían a lo que hoy conocemos como Libia y el sur de Egipto. Al ser una planta fácilmente adaptable a su entorno —siempre que tenga abundante agua y cierta exposición solar— hoy en día es relativamente fácil encontrarla en casi cualquier rincón del mundo.
Algunas personas también llaman a esta planta lirio del Nilo, aunque en realidad no se parece en nada a un lirio. Es originaria del continente africano y crece de forma espontánea cerca de cursos naturales de agua, ríos y lagos. Esto se debe a que necesita grandes cantidades de agua para desarrollarse. Podría decirse, incluso, que es una planta siempre sedienta.
Curiosidades
A pesar de su gran belleza y de ser muy apreciada, esta planta presenta cierta toxicidad para los seres humanos, por lo que es necesario manipularla con cuidado. En caso de contacto con los labios, es bastante frecuente que se produzca una reacción alérgica moderada, con síntomas como hinchazón, irritación, salivación abundante y dificultad para tragar o respirar. Para aliviar estos síntomas, se recomienda lavar la zona afectada con agua corriente y acudir al servicio de urgencias más cercano si no se observa una mejora rápida.
Esta flor se utiliza ampliamente en la decoración de ramos de novia, gracias a su belleza y sencillez. Debido a su color blanco, las calas suelen asociarse con la pureza, la paz, la tranquilidad y la calma. Su interior amarillo destaca por simbolizar la prosperidad, la felicidad y la iluminación espiritual. Además, esta planta es muy demandada para la decoración de interiores modernos, así como de espacios religiosos y de culto. En algunas iglesias, las calas se ofrecen como homenaje a la Virgen María, ya que representan la pureza del alma y del espíritu.
Curiosamente —y contrariamente a lo que su nombre podría indicar— esta planta puede encontrarse en una amplia variedad de colores:
- Rojo: una excelente alternativa a las tradicionales —y algo tópicas— rosas rojas. Sorprende a tu pareja con un ramo original y exótico.
- Rosa: esta variedad no es muy común, lo que incrementa considerablemente su precio en el mercado. Es una opción ideal, por ejemplo, para un ramo de bautizo. Una flor diferente que dejará a todos los invitados impresionados.
- Naranja: ¿una cala naranja? Así es. Gracias a la manipulación genética, es posible obtener calas en tonos naranjas o salmón. ¿Y qué mejor opción para un ramo de novia? Estos colores contrastan de forma espectacular con el blanco del vestido.
Hechos y leyendas
Esta planta es amante de los entornos acuáticos y prefiere crecer en terrenos muy húmedos: cuanto más agua, mejor. En cuanto a la exposición solar, se desarrolla mejor en lugares donde reciba sol y sombra de forma equilibrada. Una exposición excesiva al sol puede resultar perjudicial para su crecimiento, aunque esta elegante planta puede alcanzar hasta 1,70 metros de altura.
El interior de esta flor es, ni más ni menos, que una sofisticada trampa para insectos. Estos son atraídos por el suculento polen presente en la parte amarilla de la flor —llamada espádice— y se acercan volando o caminando. Una vez dentro, suele ser demasiado tarde. El interior es resbaladizo y tiene una curvatura que hace que los insectos queden atrapados en la base del cáliz. Allí permanecen hasta morir o, si logran escapar, contribuyen a la polinización de plantas cercanas. No te dejes engañar por su aspecto delicado: como ves, es una implacable cazadora de insectos.
A pesar de su uso frecuente en bodas y celebraciones religiosas, estas flores tienen una connotación ligeramente negativa en países como Rusia. Allí, regalar calas puede atraer mala suerte. En particular, ofrecer ramos de esta flor o utilizarlas en la decoración de bodas se considera de muy mal gusto, ya que simbolizan la muerte o el final de algo.

Esta flor puede encontrarse en estado silvestre durante todo el año, siempre que se mantengan las condiciones adecuadas de humedad. Además, cuando aparece una de estas plantas, suelen surgir rápidamente otras a su alrededor, ya que se reproduce con facilidad. Al ser relativamente sensible al calor, se propaga y crece con mayor facilidad durante el invierno.

