Cuidados de las violetas
Tenemos la suerte de que las violetas son unas flores que nos acompañan casi todo el año, ya que, florecen en invierno y en primavera. ¿Una cosa mala sobre ellas? No es que sea mala, mala pero sus flores solo duran entre unas dos o tres semanas… Así que sí, estamos tristes por ello… Florecen dos veces al año pero poquito tiempo. Vamos a entrar en materia y a hablar sobre los cuidados de las violetas. ¡Allá vamos! Una de las principales cosas a las que se tiene que prestar atención para que las violetas estén bonitas, es la luz. Si queremos que nuestras violetas crezcan la luz será algo muy, pero que muy importante. Lo ideal para ellas es la semi-sombra, un sitio donde el sol le dé de manera indirecta y esa luz le llegue durante todo el día.
Otra cosa que les encanta a las violetas es la humedad, que el ambiente en el que se encuentren sea un poquito húmedo. Esto no quiere decir que nos tengamos que volver locos a regarlas. Solo con deciros que en las épocas más calurosas con regar las violetas unas dos veces por semana ya es suficiente, y en los meses más fríos 1 vez cada dos semanas. El riego tiene que ser poquito para ellas.
El truco está en el mantillo, cuando veas que se queda ligeramente seco es hora de volver a regar las violetas. Y un truquito fabuloso para asegurarte de que las riegas de la forma correcta es hacer el famoso riego de inmersión, ¿de qué se trata? De poner a las violetas sobre un platito con agua durante aproximadamente 15 minutos para que pueda absorber el agua que necesita y luego retirarla.
Si tienes estos dos cuidados controlados seguro que conseguirás tener las violetas más bonitas del vecindario.


