¿Cómo son las orquídeas azules?
Las orquídeas azules son monopodales. Y nos dirás "Genial y esto ¿qué quiere decir?" Pues cuando decimos que son monopodales nos referimos a que tienen un solo pie y que su crecimiento es hacia arriba. Las raíces de las orquídeas azules emergen desde la parte inferior del tallo. Sus hojas son largas y están colocadas a cada lado de la espiga. Sus flores son grandes, llaman muchísimo la atención y no solo se pueden encontrar en color azul también las podrás ver en: blanco, rosa, púrpura, naranja y el precioso azul. La forma en la que florecen es muy bonita de ver, lo hacen a partir de unas espigas que emergen del tallo central y se asoman entre las hojas. ¡Uh! hay un dato curioso muy curioso sobre ellas. Estas orquídeas azules son conocidas por tener las raíces muy grandes y por ser difíciles de contener en macetas o cualquier recipiente. Son unas rebeldes que no quieren estar en sitios apretados.Historia de las orquídeas azules
Las orquídeas azules fueron vistas por primera vez en la India en el año 1837, fue el Dr. William Griffith quien las vio. Este era un botánico y naturalista y cogió una de ellas y se la llevó a Inglaterra, pero la cosa no salió del todo bien. La flor murió en este viaje. Pero ahí fue cuando el amor por las orquídeas azules empezó.
Cuidados de las orquídeas azules
Sabemos que las orquídeas azules llaman la atención y lo hacen mucho, pero si estás pensando en cultivarlas en casa tienes que saber que no son flores para principiantes. Si acabas de adentrarte en el mundo de las flores mejor que no las elijas. Incluso para aquellos más experimentados es una flor de las difíciles de mimar, los cuidados que requiere son difíciles de conseguir. Pero si te quieres tirar a la aventura, nosotros te acompañamos. Te contamos cuáles son esos cuidados de las orquídeas azules. Como introducción os decimos que: necesitan una humedad alta, también temperaturas altas, mucha luz combinando todo esto con períodos en los que su sustrato esté bien mojado seguido de un período seco.- Luz: las orquídeas azules requieren una luz brillante, de esas que iluminan toda la sala, pero no estamos hablando de una luz de sol directa, de esta manera no crecen bien. Lo mejor para ellas es ponerlas bajo una lona que les quite los rayos de sol directos.
- Riego: la cantidad de agua que requieren las orquídeas azules es mucha. Cuando las temperaturas son altas y el calor ya ha llegado las orquídeas azules pueden llegar a necesitar ser regadas dos veces al día. ¡Demandan muchísima agua!
- Temperaturas: el calor y las temperaturas cálidas son las que prefieren las orquídeas azules sobre los 19ºC o más. Son capaces de tolerar las temperaturas bajas, pero si la exposición es prolongada esto hará que el crecimiento sea malo.


