Cuidados del lirio blanco
El lirio blanco se suele utilizar para ramos de flores, pero también se puede plantar en el jardín, a pesar de su aspecto delicado, en general son flores muy resistentes, capaces de soportar hasta temperaturas de -20ºC. Su mayor o menor resistencia dependerá de la especie y la variedad de lirio, pero en general su apariencia no tiene nada que ver con lo fuertes que son.
Como os estábamos contando es una flor bastante fuerte y además son muy fáciles de cultivar. Prácticamente no requieren mantenimiento. Lo único que se tiene que ir vigilando es ir quitándole las flores marchitas (si es necesario) y mantener el suelo siempre un poco húmedo mientras el lirio blanco está creciendo. Si se quiere se puede añadir abono en primavera para ayudar al lirio blanco a que esté ¡estupendo!
¡Cuidado! No se le tienen que cortar las hojas hasta que no estén completamente marchitas, porque mientras estén vivas la planta va cogiendo reservas para el momento de su siguiente floración.
En cuanto a tipos de suelo el lirio blanco sigue sin ser delicado, se puede adaptar a cualquier tipo de suelo. La única cosa que sí que necesitan es que el suelo esté muy bien drenado, pero de igual forma, siempre preferirán un suelo rico en humus y muy húmedo.
Si hablamos de sol, el lirio blanco siempre agradecerá su luz, pero es preferible ponerlo en un lugar de semi-sombra, un lugar donde le llegue la luz pero no de una forma directa.
Su floración es anual y dependiendo de la variedad suele florecer o en los meses de mayo o con las primera heladas.
Si queremos cultivar lirios blancos dentro de casa te tenemos que decir que ¡también es posible! Los cuidados serán los mismos que hemos explicado anteriormente, pero hay una cosa que se tiene que tener en cuenta! Si cultivamos la planta de lirios blancos puede llegar a medir ¡más de dos metros de altura! Así que se le tiene que buscar un lugar amplio :) .



