A parte de que puedes disfrutar de ella durante casi todo el año, traemos más buenas noticias que acompañan a la begonia semperflorens. ¡Se puede cultivar en jardines! Y quedan preciosas. (:
Sus pequeñas flores se pueden encontrar en varios colores: blanco, rosa, rojo… Sus hojas suelen ser de color verde oscuro o caoba. Y toda ella suele crecer hasta unos 35 cm de altura, así que seguro que encuentras algún rinconcito perfecto para ella.
Cuidados de la begonia semperflorens
Si estás decidido a tener tu begonia semperflorens en el jardín de casa para ser un poquito más feliz cada vez que salgas al jardín, queremos contarte todo lo que sabemos sobre ella para que puedas tener las flores más bonitas del barrio. Uno de los cuidados más importantes de la begonia semperflorens tiene que ver con el suelo y la tierra del lugar en que se coloca. Lo mejor para ella es que el suelo sea una mezcla de suelo suelto. Por ejemplo, cuando empieza la primavera lo que se tiene que hacer para asegurar que la begonia semperflorens crezca preciosa es renovar la tierra de las macetas y dos semanas después de hacerlo agregar algún fertilizante granulado. En cuanto a los riegos de la begonia semperflorens, lo que siempre, siempre se tiene que procurar que la tierra se quede húmeda. Esto en invierno nos será mucho más fácil, lo que implica que los riegos tendrán que ser más separados. En cambio, en verano, tendrán que ser más frecuentes para procurar que no se seque la tierra. Esto seguro que ya lo sabéis, contra más temperatura más riegos, es una de esas cosas que siempre se cumplen. Después de tener en cuenta el suelo y el riego de la begonia semperflorens vamos a hablar sobre la localización. Si estás pensando donde colocarla, el lugar perfecto sería en un sitio en semi-sombra y que no tenga corrientes de aire. El sol directo y el aire no son nada amigos de nuestra begoia semperflorens. Nos ha salido un poco delicada. :)


