Fechas importantes

“Mi madre es diferente a todas las demás. Supongo que eso es lo que piensan todas las hijas pero, realmente, la mía es distinta.”

Así es como empieza el relato de la historia que nos inspiró para diseñar nuestro The Visionaire. Queríamos crear un ramo muy especial para el día de la madre que representara a todas aquellas mujeres que no dejan indiferentes a nadie, aquellas madres visionarias y avanzadas a su tiempo. La combinación de Rosa White Naomi, Crisantemo Baltica White, Craspedias y Eucalipto Cinerea es el punto final de una historia que comenzó con este emocionante relato.

“Mi madre es diferente a todas las demás. Supongo que eso es lo que piensan todas las hijas pero, realmente, la mía es distinta. Ella, junto a mi padre, decidieron que no querían tener hijos siendo jóvenes. Prefirieron centrarse en sus carreras profesionales y viajar. Dieron la vuelta al mundo dos veces con tan solo una mochila y 10.000 pesetas en los bolsillos. Así que, cuando llegué yo al mundo, mi madre tenía ya 45 años y era bastante más mayor que el resto de madres de nuestro barrio.

Pese a la evidente diferencia de edad, yo nunca sentí que mi madre fuera mayor. De hecho, tenía mucha más energía que las madres jóvenes de cualquiera de mis compañeros de clase. Trabajaba como la que más y exprimía los fines de semana como nadie. Me enseñó a patinar, a montar en bicicleta e, incluso, a surfear. A ella siempre le ha encantado el deporte y a mí me ha inculcado la misma pasión.

Acaba de cumplir 74 años y todavía me llama para que vayamos de excursión a descubrir acantilados y paisajes increíbles o a surfear cuando se levanta un día de viento. Lo cierto es que nos llevamos muy bien y hacemos un montón de planes juntas. Yo la he introducido en el mundo indie y hasta me la he llevado de festival. Pensaba que no encontraría a nadie que supiera más de música moderna que yo, pero luego le regalé un iPod a mi madre y en dos semanas me enseñó tres grupos indies que no tenía controlados y que me dejaron con la boca abierta.

Ahora estamos organizando nuestra siguiente aventura: un viaje de un mes por Vietnam. Mi madre dice que es uno de los países que más le gustaron cuando dio la vuelta al mundo y quiere enseñarme todos sus rincones. Me hace muchísima ilusión pero, eso sí, le he dicho que de viajar como mochileras nada, que yo ya estoy mayor.”  

The Visionaire está dedicado a todas aquellas madres que nos marcaron, a aquellas madres a las que siempre intentamos imitar y que son un referente para todos nosotros.

 

Fechas importantes

 

¿Qué has soñado esta noche? Probablemente no te acuerdes, pero nuestro cerebro crea sueños cada vez que nos dormimos.  La mayoría los olvidamos antes de despertamos y, los pocos que conseguimos recordar, a veces son tan extraños que se esfuman de nuestra mente con el primer café de la mañana. Hay otros sueños, sin embargo, que se clavan en nuestra mente. Son los que creamos nosotros mismos y de manera consciente. Que nos toque la lotería, viajar a la otra punta del mundo, que nos llegue por error a casa un pedido online con 30 pares de zapatos de lujo o que nos den un premio Oscar.

Por muy locos e inalcanzables que sean nuestros sueños, hay madres que siempre nos apoyan y nos animan a luchar por ellos. Para todas esas madres hemos creado el Dream Pursue, una combinación de Rosas White Naomi, Craspedias, Flor de Cera, Eucalipto Cinerea y nuestros Liliums nacionales. El resultado es un Colvin emocionante. Igual de emocionante que la historia que nos inspiró a diseñarlo.

“Directora de cine. Esa era mi respuesta cuando, de niña, me preguntaban qué quería ser de mayor. Lo tenía clarísimo. Soñaba con escribir mis propias historias y que todo el mundo las viera en la gran pantalla.  

La gente sonreía al escuchar mis aspiraciones, pero cuando fui haciéndome mayor y mi respuesta no cambiaba, el semblante de la gente se volvió un poco más duro. Los más críticos empezaron a recomendarme que pensara en una profesión más realista, “algo en lo que te puedas ganar bien la vida”, me decían. Mi madre, sin embargo, jamás me desanimó. Ella siempre me decía que no escuchara las opiniones de los demás y que luchara por mi sueño.

Para mi 15 cumpleaños me regaló una cámara de vídeo. No era de muy buena calidad pero a mí me daba igual. Estaba decidida a grabar mi primera película. Convencí a mis amigos para que participaran en la película y me puse a escribir el guión con la ayuda de mi madre. Lo hicimos con una antigua máquina de escribir que teníamos en casa. Aún recuerdo el sonido de aquellas teclas… Pasamos fines de semana enteros haciendo y rehaciendo el guión. Ella me ayudaba a colocar el papel y a ordenar todas las ideas que se agolpaban en mi cabeza y yo le leía en voz alta lo que tenía escrito mientras ella me miraba orgullosa.

Repartí los papeles entre mis amigos, ensayamos cada tarde después del instituto y, cuando llegó el fin de semana, rodamos la película. Mi madre nos dejó que utilizáramos mi cuarto y el jardín como escenarios. ¡Lo pusimos todo patas arriba! La película que había escrito era de ciencia ficción y necesitábamos kilómetros de papel de plata para construir una nave espacial. Otra madre hubiera puesto el grito en el cielo, pero ella nos sonreía y nos preparaba bocadillos para merendar.

La película quedó horrorosa, todo hay que decirlo, pero jamás olvidaré aquella experiencia. No solo porque me animó a estudiar, años más tarde, realización audiovisual, sino porque el estruendoso aplauso que me dedicó mi madre cuando vimos la película terminada me dio la fuerza necesaria para perseguir mis sueños.”

Si tu madre te apoyó, te animó y te ayudó a perseguir tus sueños, este día de la madre regálale un Dream Pursue.

Fechas importantes

Una de nuestras creaciones para el día de la madre es el Love me Tender. Es una combinación de Crisantemos Baltika Pink con Craspedias, Eucalipto Cinerea y nuestros Liliums nacionales. Cuando vimos el ramo terminado nos encantó pero, quizás, de lo que más orgullosos nos sentimos es de su nombre.

Puede parecer algo secundario, pero los nombres son importantes. Tu nombre, por ejemplo. ¿Por qué te llamas Laura o Cristina o Carmen? ¿Quién lo escogió? Seguramente, tu madre tuvo algo que ver. Eso es precisamente lo que le sucedió a la protagonista de la historia que ha inspirado nuestro Love me Tender. El nombre del ramo se lo debemos a lo que nos contó.

“Cuando te llamas Debralee y tus padres son más españoles que el cocido y las sevillanas, lo más lógico es que todo el mundo te pregunte por qué te llamas así. A lo largo de mi vida he tenido que responder a esa pregunta cientos de veces, pero jamás me ha molestado. Al contrario, es un orgullo para mí contar que fue mi madre la que decidió ponerme el nombre más original de todos los que se escuchaban en la Barcelona de principios de los 80. Me lo puso en honor a Debralee Griffin, el verdadero nombre de la actriz de Hollywood clásico Debra Paget.

Algunas personas fruncen el ceño cuando pronuncio el nombre de Debra Paget. Mi madre siempre se indigna: “¿Cómo puede ser que no sepan quién es Debra? ¡Pero si hizo una interpretación magistral en Love me tender!”.

Love me tender, un film que ha pasado a la historia por ser el largometraje en el que debutó Elvis Presley en el cine. Pero mi madre, cuando vio esa película siendo una jovencita, no se fijó en Elvis, sino en la joven actriz que daba vida a Cathy Reno, la esposa de Elvis en la gran pantalla. Salió del cine absolutamente maravillada con aquella actriz y decidió que si algún día tenía una hija la llamaría Debralee.

Desde luego, mi madre siempre ha sido una mujer diferente, una mujer con estilo y muy atrevida. De todas las madres del colegio era ella, sin duda, la que se llevaba todas las miradas cuando llegaba. Sus modelitos nunca pasaban desapercibidos… Le encantaba comprar revistas de moda y diseñar sus propias prendas. Recuerdo cómo sonaba el teléfono de casa cada vez que llegaba el fin de semana. Todas sus amigas la llamaban para consultarle qué ponerse para la fiesta del sábado o para la comida del domingo, para el aniversario de turno o para la boda de una prima.

Lo curioso ha sido ver cómo pasan los años y observar cómo ese teléfono no ha dejado de sonar. Solo que, ahora, las que llaman para hablar con mi madre son mis propias amigas.”

Nuestro Love me Tender va para todas aquellas madres con una personalidad arrolladora y un estilazo que ya quisieran muchas actrices de Hollywood 🙂

Fechas importantes

Es la persona que más te conoce. La que te escucha, te aconseja y la que iría hasta el fin del mundo, si hace falta, para comprar los ingredientes necesarios para cocinarte tu plato preferido. Así que, si hay un día que tienes que marcar en el calendario con rotulador, subrayador amarillo fosforescente y siete pósits, ése es el día de la madre.

Nosotros ya lo hemos hecho y hemos preparado cuatro ramos increíbles para que puedas sorprender a tu madre en su día y decirle con unas Colvin todo lo que no puedes expresar con palabras.

No son cuatro ramos cualquiera… Nuestros floristas se han inspirado en cuatro historias para crear los diseños más especiales.  A uno de ellos le hemos puesto el nombre de Muse of Inspiration y cuando leas este relato entenderás por qué:

“Debía tener unos dos o tres años cuando empecé a interesarme por la escritura. No tenía ni idea de leer o escribir, pero las letras me atrapaban. Me fascinaba que aquellos símbolos que yo solo percibía como figuras extrañas pudieran contar historias. Recuerdo domingos enteros con mi madre rebuscando entre sus cajas de libros. Tenía tantos que ya no le cabían en la estantería del salón. Yo me encargaba de escogerlos y ella me explicaba las magníficas historias que se escondían entre sus letras. Mi padre nos dejaba hacer. Sabía que el domingo era nuestro día, puesto que entre semana mi madre trabajaba muchas horas y apenas nos veíamos.

Aquella distancia que existía entre nosotras durante la semana desapareció cuando aprendí a leer y a escribir. Cada día, cuando volvía del colegio, me encontraba una carta suya encima de mi mesita de noche contándome historias de personajes y lugares increíbles que jamás hubiera descubierto si no fuera por ella. Me encantaba llegar a casa sabiendo que tenía una nueva historia por descubrir cada día al entrar en mi habitación. Subía corriendo las escaleras y me iba directa a mi cuarto, sin importar quién estuviera en casa. Leía su carta sin ni si quiera quitarme la chaqueta o la mochila del cole y, después, me sentaba en la cama con mi libreta y respondía a su historia imaginando la vida de cualquiera de sus personajes e ideando sus universos.

Cada día nos escribíamos una carta. Una bonita costumbre que nunca perdimos, ni siquiera cuando pasaron los años y me marché de casa. A los 18 años me fui a vivir a Madrid para cumplir mi sueño. ¡Había conseguido entrar en la facultad de periodismo! Recuerdo como si fuera ayer el momento en el que entré en aquella pequeña habitación de un piso compartido del centro de la ciudad. Lo primero que hice fue sacar mi libreta de la maleta y ponerme a escribir una carta para mi madre. Al cabo de unos días tenía su respuesta en mi buzón y, aunque hablábamos por teléfono a diario, me hizo tanta ilusión que no pude evitar que se me cayeran las lágrimas al leer las primeras líneas.

Logramos vencer a la distancia del espacio y del tiempo como ya lo habíamos hecho cuando yo era pequeña. No importa lo lejos que estemos o los años que pasen: nosotras seguimos manteniendo nuestra tradición. Es cierto que nuestras historias viajan ahora más lentamente que cuando vivía en casa, pero la magia de aquella costumbre continua. No solo es nuestra forma de contarnos cómo nos sentimos, sino que se ha convertido en mi fuente de inspiración. Es la responsable de que hoy pueda afirmar que he logrado cumplir mi sueño de ser periodista.”

Hay madres que nos inspiran. Hay madres que nos ayudan a crecer y que este día de la madre se merecen un Muse of Inspiration 🙂